La degeneración macular asociada a la edad

La Degeneración Macular Asociada a la Edad, conocida como DMAE, es una enfermedad ocular degenerativa que produce visión central borrosa. Es una de las principales causas de pérdida visual irreversible en personas mayores a los 50 años de edad. Esta enfermedad afecta la mácula (área central de la retina), lo cual perjudica la visión central y la fijación de las imágenes.

¿Qué es la DMAE?

Entre los tipos de Degeneración Macular Asociada a la Edad que existen están la DMAE seca o atrófica y la DMAE húmeda o exudativa. La primera es la más frecuente, se caracteriza porque el progreso de la enfermedad es lento y la pérdida visual puede llevar décadas. Puede no presentar síntomas. No posee un tratamiento específico y se indican aportes vitamínicos para ralentizar el desarrollo de la enfermedad.

Por su parte, la DMAE húmeda, es muy agresiva y menos frecuente. Se caracteriza por la pérdida de visión central en pocas semanas o meses. Tiende a desarrollar una membrana neovascular bajo las capas profundas de la retina. Puede presentar sangramiento. Existen algunos medicamentos indicados para frenar su evolución, los cuales son administrados mediante inyecciones intraoculares.

Algunos síntomas comunes de la DMAE son la percepción distorsionada de las imágenes (metamorfopsia), presencia de una mancha negra en el campo visual, alteraciones en la percepción del tamaño de los objetos y dificultad para distinguir colores y para determinar distancias.

Se recomienda la asistencia oftalmológica periódica que permita tratar la DMAE a tiempo para retardar la pérdida de la visión e incluso, mejorar la capacidad visual. Algunos de los factores de riesgo más comunes son de carácter hereditario, además de la obesidad, el consumo de tabaco, la presencia de enfermedades cardiovasculares y la radiación solar.

Audífonos: todo lo que debes saber sobre su funcionamiento

Los audífonos constituyen una de las soluciones más eficaces para combatir los problemas de sordera o hipoacusia. En otras palabras, estos elementos resultan ideales para enfrentar las deficiencias auditivas, tener una mejor experiencia sonora, y calidad de vida.

¿Cómo funcionan los audífonos?

Los audífonos no son un simple amplificador, sino que son equipos altamente sofisticados, que se encargan de amplificar el sonido y proporcionar una mayor experiencia de comunicación al usuario.

Además, estos también estimulan el oído, con el propósito de evitar que los problemas auditivos empeoren y que se ponga en riesgo la comprensión del habla. A continuación, te explicamos a detalle cómo es el proceso de funcionamiento de los audífonos:

  • El micrófono recibe el sonido
  • El sonido es analizado por el chip procesador
  • En el oído interno los sonidos son transformados en impulsos eléctricos
  • El sonido procesado es enviado al amplificador, para luego pasar al altavoz
  • El cerebro recibe los impulsos eléctricos y posteriormente los procesa

Además de lo anterior, también encontramos que desde el altavoz se trasmite el sonido al oído interno a través de un mecanismo dispuesto para tal fin. Pudiendo tratarse del tubo del molde auditivo, situado en el conducto auditivo, o de un cable que conduce a un auricular dispuesto en el oído

Como vemos, los audífonos son capaces de discriminar los ruidos, lo cual permite que la persona perciba la mejor calidad de sonido. Constituyendo, la solución más común e idónea para las personas que han perdido su capacidad auditiva por la avanzada edad o que sufren anomalías de la audición.

Defectos visuales más comunes: Miopía, Hipermetropía, astigmatismo, Presbicia

Los defectos visuales más comunes son los errores de refracción, cuya causa puede ser la longitud del globo ocular, la alteración de la forma de la córnea o el envejecimiento del cristalino. Estos defectos son conocidos como miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia.

¿Cuáles son los defectos visuales más comunes?

Los errores de refracción son muy comunes y se caracterizan por la incapacidad del ojo para enfocar las imágenes. A continuación, te presentamos detalladamente de qué se trata cada uno de estos defectos visuales:

Miopía

Produce visión borrosa lejana, debido a que las imágenes se enfocan por delante de la retina y no sobre esta. Aparece en la infancia y se desarrolla aproximadamente hasta los 20 años de edad. Puede producirse por el alargamiento del globo ocular o por la curvatura prolongada de la córnea.

Hipermetropía

produce visión borrosa de cerca, debido a que las imágenes se enfocan detrás de la retina. Es un defecto que avanza en la infancia y tiende a corregirse a medida que se desarrolla el ojo. Sin embargo, puede permanecer de por vida. Puede derivarse en otras enfermedades como el estrabismo (desviación de los ojos) y la ambliopía (ojo vago).

Presbicia o vista cansada

Tiende a aparecer a partir de los 45 años de edad y es la incapacidad para enfocar de cerca con nitidez. Se produce por la pérdida de elasticidad del cristalino, producto del envejecimiento del órgano visual.

Astigmatismo

Provoca visión borrosa y distorsionada, tanto cercana como lejana. Las imágenes se enfocan sobre la retina de manera distorsionada. Tiende a aparecer asociado a la miopía e hipermetropía. Este defecto puede ser hereditario o derivarse por causa de un traumatismo, enfermedad o cirugía. Puede provocar dolores de cabeza y oculares, así como mareos.

Dependiendo del error de refracción, estos defectos visuales pueden ser corregidos con el uso de gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva. Debido a que no es posible prevenirlos, se recomienda acudir a revisiones oculares constantes para detectarlos a tiempo.

Lentes de contacto: Una opción que cada vez se utiliza más

Si eres de las personas que necesita utilizar gafas, pero quieres alternar o prescindir de su uso, las lentes de contacto son la opción que buscas. Al tratarse de la visión, uno de los sentidos más primordiales en el ser humano, es importante que elijas la máxima calidad. Lo que realmente importa es seleccionar el más adecuado, lo que se ajusta mejor a las necesidades visuales de cada persona y en sus motivaciones (hacer deporte, ir al trabajo, ocasiones especiales …).

La clave para que las lentes de contacto resulten cómodos y prácticas y no causen molestias es UNA BUENA ADAPTACIÓN y un uso correcto, siguiendo medidas básicas de conservación y de higiene que permitan mantenerlas en perfecto estado.

¿Por qué ir a Óptica Closa Fusté?

En Óptica Closa Fusté, encontrarás una gran variedad de lentes que se adapten a tus requerimientos visuales.

Las lentes de contacto más habituales que podemos encontrar son:

Lentes blandas de uso diario: Son ideales para ser usadas durante varias horas o de forma ocasional. Estas, se fabrican para uso diario y se rechazan a finales del día.

Lentes blandas de uso quincenal y mensual: Pueden ser utilizadas durante quince días y un mes, respectivamente. Deben ser limpiadas rigurosamente cada día con una solución compatible. Son más económicas que las lentes de contacto diarias.

Lentes blandas de uso mensual y diario multifocales: La vista cansada se produce mayormente en la población de más de 40 años, lo que provoca la disminución y la capacidad de enfocar objetos cercanos. Las lentes multifocales se han diseñado para corregir la presbicia, esto hace que mejore la visión de cerca y de lejos. Podemos encontrarlas de uso diario y de uso mensual.